El conflicto docente, un problema del modelo

Política 23 de agosto de 2018 Por
El conflicto docente cada vez más lejos de resolverse, paralizando las clases en 87 colegios y 57 universidades.

Lo que comenzó como un reclamo por paritarias, práctica habitual de los sindicatos argentinos, se está convirtiendo en una verdadera traba para la única herramienta comprobada de avance tanto económico como cultural del país, la educación. 

De más está decir que el reclamo de obvio, evitar la caída del poder adquisitivo por medio de salarios a la baja (15% en 3 cuotas con una inflación proyectada en 33%). Pero en el fondo surge una lucha poco visibilizada, mantener la calidad de la educación pública. 

Es que el debate fuera de un contexto general podría llegar a girar en torno a los sueldos de los docentes, lo que sería un desperdicio de aprovechar el momento para entender el panorama completo de como es hoy la política llevada adelante por Cambiemos.

Esta claro que por diferentes motivos que no son propios de este conflicto en si el país está atravesando una crisis importante a nivel económico, y el recorte una vez más aparece como única opción. Pero en un país que va camino a hundirse, son sus propios integrantes quienes deberán generar el valor agregado para buscar frenar un poco el declive. 

Pero contrario a lo que el sentido común indica las prioridades siguen siendo la timba financiera y cuidar el capital internacional, por más que esto signifique un fin a la inversión en Ciencia, Tecnología y Educación. Peor aún, ya en varias universidades los servicios básicos como luz y gas se han vuelto impagables, además de la falta de suministro de los equipamientos básicos que requiere cada universidad en particular para funcionar.

Según Leandro Rodríguez, rector del Pellegrini , ya se perdió el 40% del total de clases. “La falta de continuidad escolar y pedagógica afecta directamente a los estudiantes. Las clases de apoyo que ofrecemos también están suspendidas, esto afecta a los chicos con menor capital social”, señala Rodríguez que ve con “mucha preocupación” lo que está ocurriendo.

“Hay un pedido de los gremios docentes de actualizar el salario por un índice cercano a la inflación. Están intentando no perder poder adquisitivo. Por eso, es necesario que se agoten todas las instancias de diálogo y que el Ministerio de Educación haga todos los esfuerzos posibles para saldar este conflicto. Queremos que haya clases en nuestras escuelas”, dice el rector del Pellegrini que, al igual que el Nacional de Buenos Aires, ya anunció que extenderá el calendario escolar. “Las clases, que normalmente terminan el 15 de noviembre, seguirán hasta el 30. Y habrá mesas de examen hasta el 31 de diciembre. Incluso haciendo eso, tampoco llegamos a recuperar los días"

Consultados por este tema, desde el Ministerio de Educación de la Nación dijeron que se encuentran "trabajando para resolver el problema salarial que motiva este conflicto”. “Con respecto al impacto en el normal dictado de clases en las escuelas preuniversitaras, ya la UBA comunicó la extensión del ciclo lectivo. Esperamos que otros rectores dispongan medidas similares u otras que aseguren el proceso de transmisión de los contenidos”, agregaron.

Seis gremios docentes convocan a una marcha para el próximo jueves 30 de agosto por la tarde. Saldrán del Congreso y se dirigirán al Palacio Pizzurno. Buscan replicar la manifestación en todo el país.

SIN EDUCACIÓN PÚBLICA NO HAY FUTURO.

Fuentes: Clarín 

N. Vidal

Estudiante de Ciencia Política de la UBA.

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